El
desarrollo de los medios, las ciencias y las técnicas de comunicación
social, han desempeñado, históricamente, una
función, en lo esencial, prioritaria mente persuasiva. De hecho, el origen de
las Ciencias de la Información y las primeras experiencias de estudio y
análisis de los medios de comunicación social está directamente relacionado con
los objetivos de conocimiento práctico de los modos, formas y efectos
persuasivos de la nueva comunicación de masas, tanto a nivel político, en
primer lugar, como a nivel comercial (publicitario), en segundo término, y a
nivel sociocultural, en última instancia.
Ahora
bien, la persuasión, por el hecho de ser un tipo de comunicación social que
busca el cambio de actitudes y opiniones en la percepción y comportamiento de
los sujetos, no debe ser considerada de antemano negativamente. El poder de
persuasión de los medios y la capacidad de influencia de los comunicadores en
el cambio de actitudes y percepciones públicas de la ciudadanía no tiene que
ser, por sistema, contraproducente política y culturalmente. El uso y sentido
con que se utilicen las técnicas y estrategias de persuasión es el que debe
ayudar a establecer la pertinencia o no de la aplicación de las comunicaciones
persuasivas.
En la actualidad, por ejemplo, la extensión de la mercadotecnia social en el desarrollo de campañas de sensibilización pública y concienciación ciudadana recurre a la amplia variedad de recursos retóricos para el convencimiento público cuya utilización es, sin duda alguna, loable y necesaria. Si bien es cierto que la persuasión se identifica habitualmente con la manipulación y alienación del público por los intereses corporativos y privados de los comunicadores y los grupos de interés.
En la actualidad, por ejemplo, la extensión de la mercadotecnia social en el desarrollo de campañas de sensibilización pública y concienciación ciudadana recurre a la amplia variedad de recursos retóricos para el convencimiento público cuya utilización es, sin duda alguna, loable y necesaria. Si bien es cierto que la persuasión se identifica habitualmente con la manipulación y alienación del público por los intereses corporativos y privados de los comunicadores y los grupos de interés.
| La chica es el objeto de persuación |
El enfoque del aprendizaje y las aportaciones de la escuela
de C. Hovland han contribuído desde hace años a subrayar la importancia de las
estrategias persuasivas en la determinación de la conducta y las actitudes
públicas. Tomando en consideración los nuevos hallazgos de las ciencias
cognitivas y de, por ejemplo, la nueva psicología de la publicidad, cabría pues
definir las principales variables que determinan la mayor o menor eficacia
persuasiva de los mensajes ( la credibilidad de la fuente, la credibilidad del
mensaje, el efecto de la intencionalidad percibida en el persuasor, la
similaridad fuente-receptor, la comprensibilidad del mensaje, la estructura de
argumentación, las características del canal, las características de los
receptores ).

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